miércoles, 17 de junio de 2015

El Padre Mateo NO ES DE DERECHA

Uno de los primeros resultados objetivos de la Revolución de 1952, fue que sus líderes, luego de haber tomado el poder por la fuerza, decidieron tomar también por la fuerza, el ámbito de la salud para que pase a ser tuición del estado, o sea convirtieron una actividad más o menos libre en una actividad socialista.

Y así de repente el estado “decide” que va a administrar la salud y se instauró la administración pública de la salud y a efectos de justificación, se nos hizo creer que “la Salud es una de las más altas funciones del estado”, obviamente eso es cierto, pero le falta una palabra, lo correcto es “la Salud es una de las más altas funciones del estado SOCIALISTA” y como la educación también está controlada por el estado, es que desde hace 63 años que tal aberración económica se nos enseña como verdad absoluta desde la escuela incluso en la escuela privada.

¿Pero cuales son los problemas que nos plantea tal gestión?

Pues un grave problema, que se resume en Inexistencia de cálculo económico con una ausencia total de costos y beneficios

Cuando el Estado Administra la Salud, destruye los criterios empresariales de la administración, ya que todos los criterios son de carácter político y sectorial y fundamentalmente porque la administración Pública carece de información suficiente para poder calcular.

La diferencia fundamental entre la derecha y la izquierda es que la derecha es sumamente consciente del cálculo económico, la izquierda no, porque la Administración Pública utiliza recursos económicos que no son suyos, no asume ni beneficios ni pérdidas, no asume ningún riesgo, ni es responsable por ello, sus acciones son meramente contables y políticas.

Pero fundamentalmente las acciones de los políticos de izquierda en el poder, responden a la presión social y puro cálculo político electoral y populista, lo que les obliga a construir toda clase de obras faraónicas sin el mínimo criterio empresarial, ¿qué más da? que se gane o que se pierda, no tiene ningún incentivo ni para ahorrar ni para hacerlo bien, ¿por qué? Porque el dinero no es suyo.

Por lo tanto en el sistema de Salud Pública falta el elemento fundamental de la economía de mercado: el cálculo de Beneficios y Costos, sin ello no tenemos forma humana de orientar la gestión, al carecer de cálculo no sabemos de forma racional si podemos invertir más o menos en salud, si podemos construir más hospitales o menos, si podemos contratar más médicos o menos y ojo hay una condicionante fundamental SI PODEMOS no si debemos.

Pero lo más grave es que todos estamos forzados coactivamente a financiarla, aunque no la recibamos, reduciendo nuestras libertades, porque si pensabas hacer un viaje o comprar algo ya no lo puedes hacer, porque debes pagar por algo contra tu voluntad.

El objeto de que el estado se haga cargo de la salud, es simplemente para hacerse cargo de tus libertades, nunca en la historia de la humanidad, un gobierno ha resuelto el problema de la salud, ni lo podrá hacer.
Un burócrata decide al calor de las presiones o al calor de las elecciones, construir un hospital aquí o allá, sin el más mínimo criterio razonable de costos, no le importa, no tiene ni la más mínima idea de cuánto costará, ni a cuántas personas llegará o si es eso lo que en verdad se necesita, porque no lo sabe ni le interesa saber, nos hace creer que mientras más gasta el estado en salud mejor salud tendrá la gente, lo cual es absolutamente falso, ese es el fracaso final del socialismo, por eso gobiernos socialistas como Cuba, Venezuela o la extinta URSS han fracasado y fracasarán.

Un socialista ignora que cada vez que el estado “decide” gastar más en salud DEBE cobrar más impuestos, generar más deuda, llenarse de corrupción en las compras y licitaciones, crea más empleos para los militantes del partido y obviamente producto de ello genera más inflación en toda la economía.

Y no es un tema de buenas razones, da lo mismo que se gaste la plata para un jet de lujo que para una fiesta internacional de amigotes o para salud y educación, el resultado es el mismo: POBREZA DEUDA E INFLACIÓN.

Pero el daño no es solo ese, no se queda en el ámbito público, al existir una economía intervenida por el estado la empresa privada, en este caso de salud, también sufre terribles consecuencias: al subir los impuestos que en Bolivia rondan ya por el 50% anual, generar más leyes y normas tontas para los privados, en términos laborales y técnicos e intervenir en la salud privada lo único que logra el estado es hacer subir los precios hasta en un 300% o más,  fuga de cerebros, incompetencia, amiguismo y corrupción en el sector privado, en pocas palabras minimiza la oferta de salud y esta se hace cada vez más parecida a la pública debido al cuasi monopolio estatal.

Esa es la realidad de la economía, aun así los médicos salvan vidas y curan a las personas, pero es a pesar del gobierno y no gracias a él.

Hoy día solo la gente con mucho dinero puede acceder a un sistema de salud más o menos razonable o ir a otro país, pero los pobres sigue siendo las víctimas de este horroroso sistema y da lo mismo que se gaste 4%, 6%, 10% u 11,5%, los más pobres seguirán siendo las víctimas de la forma más cruel.

Y la verdad es que da la impresión de ver a los buitres comiendo carroña la manera en que hoy hay una pugna de ver quién gasta más o menos el presupuesto en salud, es algo repugnante, como si el dinero en cuestión no fuera de millones de bolivianos a los que el estado les quita su dinero para darles “salud gratuita” que nunca les llegará, no hay nada más asqueroso, porque eso no es verdad ni lo será nunca, así nombren ministro de salud al Padre Mateo

¿Entonces cuál es la solución?

Primero y más importante: la más alta función del estado es la seguridad ciudadana y la justicia, todo lo demás se le deja a los individuos para que lo satisfagan, y la historia ha demostrado que lo hacen muchísimo mejor que el estado, o sea dejar los paradigmas socialistas, por lo tanto es la tarea más difícil, porque como hemos sido adoctrinados desde 1952 es muy difícil entender que la salud no es una tarea del estado, nunca lo fue.

Segundo, devolverles a los médicos, enfermeras y todos los profesionales del área de salud la salud, para que ellos la administren, la dirija, la controlen, todo en el escenario de la empresa privada.

Según los buitres en debaten, hay un promedio de 14 MIL MILLONES DE BOLIVIANOS anuales en salud, o sea 14.000.000.000 eso quiere decir que el estado gasta a nombre de CADA UNA DE LAS FAMILIAS BOLIVIANAS la suma de $us 1.300.-

¿Dónde está ese dinero?
¿Por qué no le llega a cada familia?

Obviamente, como ya he explicado se debe al sistema, cambiemos de sistema.
Sería más práctico e inteligente, como una primera medida, devolver ese dinero a cada familia para que cada quién elija a qué sistema PRIVADO de salud quiere contratar, para eso se debe liberalizar la economía y PRIVATIZAR la salud, para que los médicos vuelvan a competir por los clientes, ofreciendo mejores servicios y bajando los precios, para que puedan invertir en tecnología, contratar más médicos y enfermeras.

Serían los propios médicos los que se hagan cargo de administrar lo que hoy es estatal y recibir directamente el dinero de los pacientes.

Solo así tendremos un mejor acceso a la salud, sobre todo de los que tienen menos.
Y la idea es que los pobres dejen de serlo.

Paradójicamente ya existe un sistema así 100% privado, es el Sistema VETERINARIO DE SALUD ANIMAL y ¿saben qué?, gracias a ello, en Bolivia, un gato o un perro reciben mejor atención que un ser humano, por una simple razón: TODOS LOS VETERINARIOS SON PRIVADOS… todavía.

PD. Si el Padre Mateo fuera de derecha, pediría privatizar la salud no gastar “más y mejor” eso es Socialismo

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lunes, 8 de junio de 2015

Pan de batalla o la batalla por el pan

Todos los gobiernos socialistas son tan buenitos que deciden fijar los precios contra los malos empresarios que se enriquecen llevándote comida a la mesa o cualquier bien que tú desees.
Pero analicemos esto en término económicos reales.
Los precios máximos de venta curiosamente siempre son menores a los que rigen en el mercado he ahí su bondad, si no lo hiciera así, no tendría sentido para los socialista cuyo fin último es el de destruir el mercado y ganar votos de la gente, no de hacer economía.
Primer resultado de la intervención del estado en el precio: ESCASEZ
Si se fija por ley un precio artificial inferior al del mercado,
inmediatamente surgen muchísimas más personas que quieren comprar, que los que están dispuestos a vender, por lo tanto NO SE PUEDE SATISFACER la demanda por el precio reducido.
En el libre mercado, las cantidades que se ofrecen y demandan son más o menos parecidas, y el precio lo regula el propio mercado, por lo que NO PUEDE existir escasez
Por ello SIEMPRE que el gobierno decide fijar un precio máximo surge el fenómeno de la escasez, SIEMPRE.
Segundo resultado de la intervención del estado en el precio: RACIONAMIENTO
Como no hay para todos, obviamente se organiza una fila, los primeros pueden comprar los otros no y como eso resulta “injusto” el político demagogo de turno, que ha ocasionado este fenómeno no lo repara, sino que asigna una cuota para que cada quien se lleve lo que él considera una cantidad justa, lo cual es más injusto todavía porque no te permite comprar la cantidad que desees sino se te asigna un cupo (como en la UDP) y se establecen las cartillas de RACIONAMIENTO.
Sin olvidar los daños colaterales como la corrupción para sobornar al que vende o da la cartilla e incluso a la violencia cuando la gente se cabrea, rompe las puertas y saquea la tienda, cosa con la que no estoy de acuerdo bajo ningún punto de vista.
Todos esto ya lo hemos visto a los largo de los últimos 63 años de muestra historia.
Daño colateral fatal: Fijar el precio máximo DESTRUYE EL ESPÍRITU EMPRESARIAL
Todo empresario se mueve por los beneficios que puede lograr con su inversión y esfuerzo, ya sea un lustrabotas, un panadero, un carnicero, una abogada, un médico o el dueño de la cementera.
Si el gobierno limita el precio de un bien o un servicio, se elimina la utilidad y por lo tanto el ímpetu de un empresario redirige su capital hacia un bien donde pueda tener una utilidad, o sea desaparece la marraqueta, entre otros resultados.
Y por lo tanto, indefectiblemente, el problema de la escasez se agrava aún más.
Cuando en el libre mercado se presenta un problema de escasez que no es producido por la decisión del gobierno “buenito”, los empresarios deciden invertir en esos productos que la gente demanda para satisfacer la necesidad existente y lograr utilidades, corren como bomberos frente a un incendio.
Aun así el mercado busca soluciones, y no es alguien o algunos reunidos maquiavélicamente que deciden buscarlas, sino es la cualidad innata del mercado que el socialismo no puede controlar ni siquiera en Cuba, esa fuerza natural crea como primera solución, ya que no puede cambiar las leyes malas, el MERCADO NEGRO.
Mercado negro
El Mercado negro no es un problema sino más bien una solución parcial al problema que crea el control de precios que ejerce un gobierno socialista.
La solución final sería la de derogar las leyes malas y entrar en un libre mercado que no existe en Bolivia desde 1952, pero eso no lo hará nunca ningún gobierno de izquierda o medio izquierda como hemos visto a lo largo de la historia.
Curiosamente el político que ofrece estas salvajadas que destruyen la economía es el más votado y aplaudido y felicitado incluso por la prensa y hasta por la FAO.
El problema del mercado negro, ya que el precio del pan “barato” de nada sirve porque YA NO HAY PAN, y además hay tantas normas que en la práctica impiden que lo haya, es que vende el pan a precios muy superiores a todo precio fijado por la ley, el gobierno les llama especuladores, de todos modos solo gracias a los “especuladores” llegamos a tener pan.
Obviamente la solución no radica en meter presos a los especuladores, eso solo aumentaría la escasez y subir los precios, había que meter presos a los políticos que deciden “controlar” los precios y abolir el control de precios.
Pan y Circo destruyen la economía de cualquier país, donde además el gobierno decide incrementar la masa monetaria o sea aumenta la cantidad de dinero y empieza la inflación o se agrava, la clara muestra es que el pan costaba 5 por 1 peso y hoy apenas alcanza para 2 si es que lo encuentras.
Es el pasaje a Venezuela y al parecer el gobierno ha decidió comprarlo con nuestro dinero, con TÚ dinero.
La solución es Capitalismo de Libre Mercado, donde los panaderos luchan por los clientes, le ofrecen más variedad, mejor precio, compiten por tener los favores del mercado no compiten por los favores del politiquero como pasa en las reuniones del gremio con el gobierno.
Si tiene consultas no dude en escribirme pensardiferente@gmail.com o seguirme en twitter @pensardiferente

miércoles, 25 de marzo de 2015

¿Invertir yo? Que invierta su abuela carajo!!!

ES IMPOSIBLE QUE LOS EMPRESARIOS PRIVADOS DE BOLIVIA PUEDAN INVERTIR SIN LIBRE MERCADO

Michael Phelps, con más de 50 medallas de oro a lo largo de su carrera y tras haber establecido 6 records mundiales es el mejor nadador del mundo de todos los tiempos.

Imagina a Phelps atado de manos y pies en una competencia de natación de 50 metros.

¿Podría ganar la carrera en esas condiciones? Imposible!!!

Y qué tal si sale alguien diciendo que Phelps es un fraude, que sus logros no valen nada, porque en una carrera tan corta no puede ni llegar último, ¡qué vergüenza!

Eso es exactamente lo que les pasa a los empresarios en Bolivia, están atados de pies y manos y el presidente les reta a invertir 3.000 millones de dólares y habla de ello como si fueran rábanos, claro, como el dinero no es de él. Y enseguida sale el ministro de economía para decir que estos nadadores maniatados son una vergüenza.

Nuestros empresarios están atados de manos con una serie de impuestos cada vez más irrazonablemente altos, como del Valor Agregado (IVA) y su régimen complementario (RC-IVA), sobre las utilidades de las empresas (IUE), las transacciones (IT), la propiedad de bienes inmuebles y vehículos automotores (IPB-IPVA), a los consumos específicos (ICE), a las sucesiones y a las trasmisiones gratuitas de bienes (TGB), municipal a las transferencias de inmuebles y vehículos automotores (IMT), especial a los hidrocarburos y sus derivados (IEHD), a las transacciones financieras (ITF), directo a los hidrocarburos (IDH), y salidas aéreas al exterior (ISAE) y otros. Que expolia el estado a través de IMPUESTOS, que son más del 42% de los ingresos que genera cualquier empresa que sea formal (dichosos los informales), sin contar las multas que representan casi el 70% de las recaudaciones.

Y los empresarios están atados de los pies con una serie de leyes laborales, de marxismo cultural y de regulaciones atentatorias al sentido común, la lógica y la razón y destruyendo la propiedad privada, como salario mínimo, igualdad, contra el racismo y discriminación, contra la violencia a la mujer, jubilaciones, etc., que al contrario de lo que unos puedan pensar, el resultado de todas esas leyes absurdas es exactamente contrario a lo que nos dicen que van a lograr. Por ejemplo fijar por decreto un salario mínimo crea desempleo y explotación.

En Bolivia es más fácil divorciarse que despedir a un empleado.
Por ello es un descaro sin nombre insultar y dejar en ridículo a los empresarios, retándoles a invertir.

Pero a diferencia de Phelps que, me imagino maniatado, apenas podría mantenerse a flote, increíblemente los empresarios nadan y hasta podrían llegar a la meta e incluso ganar, porque la acción humana es increíblemente poderosa.
Los empresarios formales e informales generan el 85% de la economía, absorben casi el 70% de la mano de obra y generan riqueza A PESAR DEL GOBIERNO y no gracias a él.

Hoy todos los empresarios de Bolivia tienen un socio opa: el Gobierno y él se queda con el 42% se sus ingresos, con los que financia todo tipo de corrupción, demagogia y obras faraónicas.

Evo Morales ha decidido llevarnos a Venezuela haciendo todo lo posible para que así sea, destruyendo el ahorro del país y obligando a los empresarios a sumarse a la locura de la expansión crediticia.

Pero he aquí lo interesante: hay empresarios que están dispuestos a recoger la antorcha de la bestialidad, porque el gobierno es su mejor aliado.

Hay dos tipos de empresarios:
1.       Los empresarios liberales que compiten, se esfuerzan, ahorran, arriesgan, sufren y sacrifican
2.       los empresarios mercantilistas amigotes del poder, que se adjudican todas las obras y que a cambio de pagar impuestos y obedecer leyes estúpidas reciben el mejor premio: MONOPOLIO Y PROTECCIÓN ESTATAL

Obviamente solo los mercantilistas de siempre serán los privilegiados por el capitalismo neoliberal de amigotes que ofrece el gobierno socialista de Evo.

Estos empresarios mercantilistas aborrecen el libre mercado, el Socialismo también, por eso conforman una simbiosis perfecta entre la planta que produce y el parásito que vive de ella y bajan la cabeza y aceptan todas las condiciones absurdas y nos compran un boleto sin retorno a Venezuela a cambio de sus privilegios temporales a costa del endeudamiento, la emisión de dinero fiduciario y la inflación.

No en vano Lenin dijo: “Los capitalistas nos venderán la soga con que los ahorcaremos” 

Y es ahí donde la economía socialista y Keynesiana de Evo se equivoca, gracias a Luis Arce, porque los verdaderos empresarios que compiten, no pueden invertir.

Porque el estado les usurpa su propiedad, solapadamente “en cómodas cuotas”, y les quita el 42% de sus ingresos además de llenarlos de leyes malas y restricciones sin nombre.

En esas condiciones
¿Invertir yo?, que invierta su abuela carajo!!!

Obviamente los comedidos dirigentes con privilegios “aceptarán” el reto y como siempre negociarán bajo la mesa el monopolio de venta de sogas.

Andrés Ortega
Jefe Nacional de ALIANZA
Partido Político del Capitalismo de libre mercado
777-66980

Correo pensardiferente@gmail.com y en twitter @pensardiferente

miércoles, 18 de marzo de 2015

¿CUÁL “PACTO FISCAL”?

El “Pacto Fiscal” es el tema político del día en Bolivia. Pero cuando leemos o escuchamos las noticias y comentarios, ¿qué tenemos? En concreto nada: todo es una enorme nube retórica de palabras que suenan bonito como “bien común”, “diálogo y concertación”, “solidaridad” y “distribución con equidad”.

A los interesados se nos remite a la “Ley Marco de Autonomías”, la cual también abunda en retórica más que en disposiciones concretas: una lluvia de palabras comunes de la jerga que los liberales irónicamente llamamos “políticamente correcta”.

En concreto un “Pacto” es un convenio que suscriben las partes de un acuerdo. Según el Diccionario de la RAE es un “concierto o tratado entre dos o más partes que se comprometen a cumplir lo estipulado.” Pero en este caso, ¿Cuáles son las partes? ¿Cuál el compromiso que van a acordar y suscribir? ¿Qué se supone que van a estipular? ¿Sobre cuáles materias y puntos?

El adjetivo “fiscal” nos lleva detrás de la nube retórica, y podemos asumir lo que hay: un acuerdo entre los socialistas de La Paz y los socialistas de los demás departamentos (oficialistas y opositores) para repartirse tu dinero y el mío: el dinero de nuestros impuestos, del IDH, de los préstamos y de la inflación.

Demasiados impuestos, demasiado dinero
Una lista no exhaustiva de los impuestos vigentes en nuestro país incluye los del Valor Agregado (IVA) y su régimen complementario (RC-IVA), sobre las utilidades de las empresas (IUE), las transacciones (IT), la propiedad de bienes inmuebles y vehículos automotores (IPB-IPVA), a los consumos específicos (ICE), a las sucesiones y a las trasmisiones gratuitas de bienes (TGB), municipal a las transferencias de inmuebles y vehículos automotores (IMT), especial a los hidrocarburos y sus derivados (IEHD), a las transacciones financieras (ITF), directo a los hidrocarburos (IDH), y salidas aéreas al exterior (ISAE) y otros.

El SIN nos informa que sólo en un mes, enero de 2015, nos ha recabado la suma de casi 4 mil millones de bolivianos. Adicionalmente también nos informa que miles de negocios son sancionados periódicamente en todo el país por controversias relacionadas con impuestos, con penas de multa, clausura y hasta cárcel, a pesar de que el año pasado 2014 el Tribunal Constitucional emitió un fallo a favor de los comerciantes. Vale la pregunta: si cierran los negocios, ¿quiénes van a pagar impuestos? No tiene lógica.

¿Por qué tantos impuestos, entre nacionales y municipales? ¿Por qué tanto dinero?

Estatismo salvaje

Respuesta: porque en Bolivia hay un sistema estatista impuesto por la ideología del socialismo, según el cual el Estado ha de ocuparse no sólo de sus funciones propias, seguridad, justicia y obras públicas de infraestructura, sino también de una serie muy amplia y diversa de actividades, desde las comerciales y económicas hasta las deportivas y artísticas, pasando por las educativas, médicas y aseguradoras.

¿Debe el Estado se encargue de estas funciones como educación, salud, etc.? Se nos dice que sí porque de otro modo no tendríamos dinero para pagarlas. ¡Pero con la excusa de sostener esas actividades el Estado nos quita miles de millones de pesos bolivianos en impuestos! No tiene lógica.

PROPUESTA DE ALIANZA

Proponemos una “Reforma Fiscal”, no “Pacto Fiscal”, en el contexto de una reforma integral del Estado (No. 1), acompañada de otras cuatro reformas profundas y estructurales en economía y finanzas (No. 2), educación (No. 3), atención médica (No. 4), y jubilaciones y pensiones.

Partimos de la premisa básica del buen orden social: separación de lo público y lo privado. O sea que los Gobiernos son para proteger los reales y verdaderos derechos humanos: a la vida, libertad y propiedad, mediante el ejercicio de las tres funciones propias del Estado: seguridad, justicia, y obras públicas de infraestructura. Tales son los “negocios públicos”. Nada más. Y los Gobiernos deben ser independientes de los entes privados: empresas, bancos, escuelas e iglesias, sindicatos, medios de prensa, partidos, etc., que se encargan de los negocios privados (excepto los partidos).

Gobiernos limitados, mercados libres, y propiedad privada son “los tres pilares” del capitalismo liberal.  Para tener un sistema liberal clásico, hay que comenzar por derogar las leyes malas: las que premian lo malo y castigan lo bueno, e impiden las reformas necesarias.

Estas son:
La Reforma No. 1, de la política, para tener “Gobierno limitado”, o sea para poner a los Gobiernos en su lugar, en las funciones propias del Estado; y para poner a los partidos a competir.
La Reforma No. 2, de la economía, banca y finanzas, para tener “mercados libres” con dinero sano, y así incrementar la productividad, riqueza, bienestar material, ingresos reales y ahorros de la gente.
La Reforma No. 3, educación, ponerla en manos de los maestros y profesores, no del Estado, para diversificar la oferta y elevar su calidad.
La Reforma No. 4, de la salud, que la pone en manos de los médicos y enfermeras, no del Estado.
La Reforma No. 5, de las jubilaciones y pensiones, para tener coberturas de seguros, y prestaciones dignas.

Los impuestos

A nivel nacional, hoy en día hay más de una decena de impuestos y aranceles, que se llevan más de un tercio de la riqueza producida por los bolivianos. En el contexto de las dos primeras reformas proponemos sustituirles por el impuesto plano “de las tres U”, que va a ser Único (ese solamente); Universal (sin excepciones); y Uniforme (igual para todos), de un 5 % a los ingresos de las personas físicas, EN CONTRASTE AL 42% QUE HOY DÍA COBRA EL ESTADO.

Los ingresos recaudados serán para sostener a nivel nacional las tres funciones estatales propias de Defensa y Seguridad, Justicia, y obras públicas de infraestructura física. Y para financiar el “gasto social”: las tres series de cupones para la educación, la atención médica, y las jubilaciones de los más pobres, incluidas en las Reformas Nos. 3, 4 y 5.

Al pasar a una economía de libre mercado (libre de violencia y fraude), sin trabas estatistas, y con banca de reserva total, basada en una moneda dura con patrón oro, la producción va a verse multiplicada por 4 o 5 veces sólo en el primer año. Es el “Efecto Laffer”, así llamado por Arthur Laffer, economista que lo descubrió y explicó. Por tanto lo monto recaudado por el impuesto nacional único del 5 % va a ser varias veces mayor que el actual recaudado de todos los impuestos juntos.

A niveles regional y municipal, cada departamento y cada municipio del país podrá decretar todos los impuestos que sus residentes aprueben, para los fines que sus residentes aprueben. El principio es que todo departamento o municipio que quiera más gasto público, para los fines que sea, lo pague con su propio dinero de su bolsillo.

Andrés Ortega


pensardiferente@gmail.com

miércoles, 13 de agosto de 2014

Matrix Recargado o el Discurso del Presidente

Unos de los mitos principales del Socialismo es la educación, un absurdo desde todo punto de vista, ya que la educación es el resultado del desarrollo y no la razón del desarrollo.

Resulta que en ninguna Universidad de Bolivia, ni estatal ni privada se enseña la escuela de la economía que se basa en la lógica y la razón, sino por el contrario, se enseña una forma de la economía fantasiosa, absurda, tendenciosa, relativista y posmodernista basada fundamentalmente en principios Hegelianos, los descriterios Marxistas, en las paranoias de Engels, la enfermiza visión de Gramsci y por supuesto en la absurda locura consumista de Keynes, esa visión se llama SOCIALISMO.

Estos señores inventan disciplinas tan absurdas como la “medición de la pobreza” “Administración pública” o enseñan a “Planificar” o a realizar “Políticas públicas” o “redistribuir la riqueza” o plantean “igualdad”

NOTA: Si lo que lees en este momento te parece absurdo, es que seguramente fuiste alumno de esas universidades y crees que lo que te enseñaron mal es lo correcto.

Pero resulta que existe en el mundo una escuela de la economía basada en el objetivismo, el uso del sentido común, y fundamentalmente en la lógica y la razón, representada por grandes economistas y pensadores como Burke, Ludwig von Mises, Friedrich Hayek, o los actuales Jesús Huerta de Soto, Miguel Anxo Bastos y el principal filósofo latinoamericano Alberto Mansueti, que obviamente nuestros estudiantes NO CONOCEN y que tuve que descubrir por mi propia cuenta: la LIBERAL, algo que no hubo en Bolivia desde 1952. y que ha llevado desde hace mucho tiempo a los países al desarrollo y el progreso.

Bueno pues, resulta que hoy día, mientras en Venezuela o Argentina la gente siente en carne propia las “ventajas” del Socialismo y pide a gritos que los opositores asuman las banderas liberales porque ya están con la mierda hasta el cuello, en Bolivia todos los soldados opositores que han estudiado en la misma escuela que el enemigo se niegan a reconocer el verdadero problema, porque “educados” en escuelas socialistas no pueden entender que el problema son ellos.

AL Ries y Jack Trout, inventores de la palabra Posicionamiento,
escribieron una vez que si los generales del ejército de Vietnam del norte hubiesen estudiado en la academia militar norteamericana de WestPoint, Estados Unidos habría ganado la guerra de Vietnam.

Considero que esa afirmación es absolutamente cierta.

Y obviamente teniendo la certeza de que la educación equivocada no resuelve ningún problema, no tenemos en la oposición casi ninguna voz que grite que el rey está desnudo.

Hay en Bolivia un concurso patrocinado por el gobierno al cual se han inscrito la mayor parte de los opositores que consiste en GASTAR LA PLATA DEL ESTADO de “la mejor manera posible” “con eficiencia” “sin corrupción” “porque yo soy mejor que él” “invirtiendo más en salud y educación”, obviamente como son todos de la misma escuela ganará el más socialista, o sea vamos en camino a Venezuela, en camino a la pobreza.

El mensaje presidencial con Álvaro García como telonero cuyo chip discursivo se lo instaló Lenin, plantea 3 elementos fundamentales:

1. La total falta de respeto a la Familia, a la Casa de la Libertad y al sentido común.

2. La construcción de obras faranónicas, léase aeropuertos como tostados, para seguir a la cabeza del concurso de gastadores de los recursos del estado al más puro estilo de los hermanos Arévalo de la mal recordada estafa financiera de FINSA. Destruyendo así la economía que nos muestran bonita solo en asientos contables de dinero que no existe.

3. El anuncio de que hoy le toca destruir el pésimo sistema de salud boliviano, con la creación de un nuevo monopolio, que seguramente estará financiado con miles de millones de dólares para que los amigotes del poder se hagan cargo de fabricar productos farmacéuticos con el mismo resultado de siempre: Corrupción, subvenciones, prebendas, criterios políticos y absurdas regulaciones que generaran más burocracia, ineficiencia, mercados negros, subida de precios, desabastecimiento, incompetencia y escases de medicamentos en el país, exactamente como en Venezuela.

El presidente y muchos opositores no pueden entender que los enfermos y pacientes no se curan mejor ni más rápido con productos que dicen “Hecho en Bolivia” sino con productos baratos, de calidad y sobre todo en las cantidades que se necesitan.

Estas medidas son una sentencia de muerte a la economía pero sobre todo a las personas que tendrán la desgracia de enfermarse en Bolivia.

Obviamente, ni los genios del ministerio de Economía, ni los grandes analistas opositores entenderán esto, porque NO saben que la economía sí tiene ideología y la que ellos aprendieron es la economía de la ideología equivocada.

“Estoy intentando liberar tu mente, Neo. Pero sólo te puedo mostrar la puerta. Tú tienes que atravesarla.” De la película Matrix

Andrés Ortega

Candidato a 1er senador  por La Paz

martes, 24 de junio de 2014

¿Opositores a qué?

¿Opositores a qué?


Me gusta mucho usar ejemplos muy didácticos o historias muy sencillas para poder explicar mi posición sobre las cosas y por supuesto uso muchas frases, porque “quien no entiende una mirada tampoco entenderá una larga explicación”.

Bueno, empecemos por hablar sobre la oposición política a Evo Morales en Bolivia; antes recordemos ese viejo chiste del paciente que va al médico:

-          Dr. Vengo porque tengo una grave dolencia
-                    Dígame, ¿cuáles son sus síntomas?
-          Dr. me toco el brazo y me duele, me toco el pecho y me duele, me toco la rodilla y me duele, ¿es muy grave, qué tengo Dr.?
-                    Mmmmm, Sr. Usted tiene el dedo fracturado.
-           
Don Alberto Mansueti, me dijo una vez, que nunca habrá una respuesta correcta para una pregunta equivocada.

Así que el primer elemento de análisis debiera ser determinar la verdadera causa por la que uno no está de acuerdo con Evo Morales y su modelo Socialista, porque si no determinamos exactamente las razones jamás sabremos si alguien es indiferente, opositor, disidente o censor del proceso de cambio.

Primero y más importante hay cuatro categorías de personas que no están de acuerdo con Evo Morales.

Los Censores

Son todos aquellos ciudadanos que no están de acuerdo con el modelo Socialista de Evo Morales porque NO ES tan Socialista como ellos quisieran, por ejemplo Juan del Granado, algunos periodistas de Erbol, el Dr. Waldo Albarracín y muchos viejos izquierdistas que creen que Evo los ha traicionado y por lo tanto lo acusan de ser de derecha, porque no ha destruido el libre mercado, la propiedad privada ni es dueño de todos los medios de producción del país.

Los Disidentes

Son todos aquellos, que habiéndose sumado al proceso de cambio, no han encontrado el espacio de poder que deseaban porque el estado no es suficientemente grande como para todos y obviamente quedan fuera y conforman sus propias fuerzas pero manteniendo su lealtad al proceso de cambio, o sea sin dejar de ser Socialistas y pretenden tomar el poder para llevarnos realmente al Socialismo radical con el que sueñan y terminan acusando a Evo y al MAS de haber “traicionado los verdaderos valores de la lucha”

Los Indiferentes o Público en general

Son todos los ciudadanos que creen que todos los gobiernos son iguales, pero que al menos este hace obras, claro, no se preguntan a costa de qué y menos se dan cuenta que un gobierno NO debería hacer esas obras, porque tienen instalado un chip socialista romántico y creen que este gobierno no es socialista, porque si fuera socialista no sería tan violento, no habría tanta corrupción, no habría tantos negociados, habría mejor salud y mejor educación, y que además no debe ser socialista porque les da privilegios capitalistas a los cocaleros y mineros. Ellos exigen que todos paguen impuestos, detesta a los contrabandistas y odia a los informales, creen que se debe cumplir las leyes, aunque sean todas malas, o sea están más perdidos que ciego en tiroteo.

Porque nunca leyeron ni a Marx ni a Engels ni saben cómo se gobierna en Cuba o Venezuela, ni conocen al enfermo de Gramsci, que desde hace casi un siglo destruye al mundo con el Marxismo Cultural, esta gente es socialista porque le gusta “ayudar” a la gente, “luchar” por los pobres, oír a Silvio Rodríguez y leer a Eduardo Galeano como si eso fuera el socialismo, le parece normal que la educación, la salud y las “empresas estratégicas” estén en manos del estado.

En resumen, se convierten en COLABORACIONISTAS del régimen, por su ignorancia olímpica sobre las teorías de la economía política y ahí se encuentran casi todos los “opositores” como Luis Revilla, Samuel Doria Medina, Rubén Costas, Leopoldo Fernández, muchos diputados y senadores y un sinfín de personas que creen que el modelo no es el problema sino que no les gusta que Evo Morales gobierne, o sea que harían lo mismo “pero mejor” si ellos estuvieran en el poder.

Los Opositores

La gente cree que cualquiera que no esté en el gobierno es opositor.
La gente cree que cualquiera que haya dejado el gobierno es opositor.
La gente cree que cualquiera que no esté de acuerdo con el gobierno es opositor.
La gente cree que mientras más insultas al gobierno más opositor eres.
Lo cual es absolutamente falso, es una mentira.

Los verdaderos opositores, que se oponen al modelo, al sistema, los que de verdad no creemos en la forma de administrar el país que desde 1952 ha rotado sobre un eje socialista y ha impedido que dejemos la pobreza.

El verdadero opositor es el que ideológicamente está al frente del modelo Socialista, planteando un modelo CAPITALISTA muy diferente que cualquier otro que hayamos visto en Bolivia en los últimos 60 años, un modelo Capitalista LIBERAL.

Porque la única forma de salir de la pobreza es con TRABAJO DURO, AHORRO (privarse de muchas cosas, dejar de ser consumista) e INVERSIÓN de ese ahorro en CAPITAL.

Un verdadero opositor debe creen en:
-          Un Estado Limitado, que solo se dedique a darle a la gente:
o   Seguridad
o   Justicia
o   Obras públicas que los privados no puedan hacer
-          Un respeto profundo a la Propiedad Privada
o   Con impuestos bajos
o   Mínimas regulaciones
o   Permitiendo que la gente disfrute plenamente del fruto de su esfuerzo
-          Y fundamentalmente con Libre Mercado
o   Que no es solo laissez faire, o sea no es solo dejar hacer y dejar pasar
 Sino que debe estar :  
·         Libre de Violencia
·         Libre de Fraude
·         Y con Libre COMPETENCIA
Sin Monopolios Estatales

Un opositor a este modelo Socialista DEBE tener esta visión de país, que es completamente DIFERENTE a Evo Morales, sino nunca podremos ganarle.

Y eso es lo que propongo, dejar la MATRIX Socialista en la que vivimos desde 1952.



Socialismo clásico Vs Socialismo del siglo 21

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